jueves, noviembre 23, 2006

Cuento que te cuento by Marisol Ríos Campuzano

Erase una vez una niña que saltaba como conejo todo el tiempo, nadie podia explicarse porque lo hacia, ni ella queria explicar. Los niños de su aldea trataban de imitarla, saltaban y saltabn y lo único que conseguían era marearse hasta vomitar.

Esta niña cuyo nombre no puedo recordar, su aldea se encontraba en un lejano desierto, donde el sol quemaba hasta el acero durante el día y por la noche el frío era tan intenso capaz de congelar. Esta niña que sin explicación alguna todo el tiempo saltaba cual conejo, durante la noche para evitar el frío intenso de aquel lugar donde poco faltaba para nevar, solía untarse mostaza para poder soportar el clima polar, ella decía que esto era parte de una costumbre mítica que un grupo de japoneses le habían enseñado ¿que hacían unos japoneses en un escondido desierto? nadie lo podía explicar.

Esta niña, cuyo nombre no recuerdo, que se la pasaba saltando como conejo, vivía en un desierto y se untaba mostaza para soportar el frío intenso, admiraba a una enigmática heroína, que era una mezcla entre la Madre Teresa de Calcuta pero con los poderes de un dios de aquellos que existían en las historias griegas. Esta heroína se duce que era la fuente de vida de esta misteriosa niña, y según era la que le daba consejos mágicos para en su vida seguir saltando; la heroína era poco ordinaria, al verla parecía una delgada modelo que siempre usaba solo marca Prada.

La niña y la heroína que usaba Prada se les podía ver derepente caminar por las dunas del desierto, pero eran contadas las veces que la heroína visitaba a la niña, asi como contadas eran las veces que dejaba de saltar cual conejo y contadas las ocasiones que del cielo agua mojara el desierto.

La niña por sí sola era muy extraña, pero mas extraña era que gritaba a los 4 vientos que vivía enamorada de un Dinosaurio horrendo, que así como era odiado era respetado, todos creen que por miedo a él, prefería decir que sentía un gran amor por él.

Esta niña cuyo nombre no recuerdo, que saltaba como conejo, vivía en un desierto, se untaba mostaza para soportar el frío intenso, que admiraba a una heroína que solo usaba Prada y vivía enamorada de un Dinosaurio horrendo, es solo producto de mi imaginación después de escuchar el disco de Sigur Ros.

********Cuento escrito para la clase de dibujo (?) donde teniamos que usar las palabras: Niña, vómito/moco, conejo, mostaza, heroína, agua, amor, japoneses, dinosaurios, marca de ropa.... y tenía que haber un lugar frío como uno caliente y agregarle un soundtrack....********